2007-06-20 11:12:00 Por: Redacción

Nostalgia del pasado

La cosmética que sobrevive a los avances del siglo XXI

Nostalgia del pasado

Nostalgia del pasado

Que todo lo retro está de moda es un hecho. Pero es que, además, recuperar las imágenes vintage de los productos de toda la vida es lo último en el mundo de la belleza. Si miras las cuidadas etiquetas de algunos productos y acaricias sus delicados envases es como si el tiempo se hubiera detenido. Pero lo curioso es que, en pleno siglo XXI, donde los avances y descubrimientos nos sorprenden a diario, estos productos han sobrevivido, conservando intactas, no sólo su presentación, sino también su fórmula.Bálsamos de colorCuando Elizabeth Arden formuló en 1930 su ya mítico producto Eight Hour Cream, nunca se pudo imaginar que después de 77 años iba a continuar siendo el producto más vendido de su firma. Su extraordinaria eficacia se debe a una combinación de pretrolato, un beta hidróxido que ayuda a suavizar la piel, además de vitamina E. Eran tantos los beneficios de este bálsamo de color albaricoque que la propia Arden decidió incluso utilizarlo para las extremidades de sus caballos purasangre. El nombre de esta crema de culto se debe a sus increíbles y múltiples resultados. En concreto, una clienta se los aplicó en la rodilla de su hijo, que estaba llena de arañazos y de rasguños; "ocho horas después", la piel se había regenerado totalmente. Este año, la firma ha lanzado una edición limitada de este producto con su envase original.Tal cual se crearon en 1875 –redondos y perfumados– es como continúan vendiéndose en la actualidad los jabones de Roger & Gallet. Su forma circular fue toda una revolución para el mercado de la época, ya que hasta entonces los productos de aseo siempre eran de formas rectangulares y cuadradas. Los señores Roger y Gallet quisieron, además, singularizarlos grabando directamente sobre la pastilla la marca de la casa. Incluso idearon una presentación de lujo que consistía en envolver cada pastilla con un papel de seda plisado y precintado con el sello de la firma. Se vendían en su propia jabonera y, para diferenciarlas, eran del color que mejor se identificaba con la planta o flor que le daba olor al jabón. Lo mejor es que este ritual de envasado ha permanecido intacto hasta nuestros días.Color y estampadoLos Beatles, los hippies, la psicodelia... todo esto ocurrió en esta década e influyó de forma decisiva en quienes la vivieron. Fue entonces cuando Emilio Pucci creó sus célebres estampados, signo y seña de los 60 y también de los 70. Sus dibujos de inspiración pop art, toda una explosión de color, se han aliado ahora con la cosmética; en concreto, con la "maison" de perfumes Guerlain, para vestir una edición limitada de maquillaje. El estampado corresponde a uno de los pañuelos del prestigioso creador florentino y sus colores invitan a que las mujeres jueguen con esta paleta de tonalidades para ponerse más bellas y radiantes.El azul, color mediterráneo, es el protagonista indiscutible de la colección de maquillaje Azurée, en edición limitada para el verano 2007 de Estée Lauder. El nombre, Azurée, corresponde a una fragancia que Estée creó en 1969 en la que capturó la esencia de la vida en la Costa Azul. Tom Ford ha actualizado el "packaging" original y ha creado una paleta de colores refrescantes para el verano. Sus envases combinan la elegancia heredada de aquellos glamourosos veranos, con el diseño más actual y todo inundado de azul turquesa.Perfumes con leyendaHay productos por los que no pasa el tiempo. Conservan intactas su presentación y su fórmula, como el Musk Eau de Toilette, de la firma americana Kiehl’s. Su origen está envuelto en leyenda. Se dice que fue creado en los años 20 por un pariente de la familia fundadora de Kiehl’s, ¡un auténtico príncipe ruso! Según esta historia, la fórmula del Original Musk Oil estaba guardada en el ático de la farmacia Kiehl’s de la 3ª Avenida de Nueva York. En la etiqueta del frasco se podía leer "poción de amor", pero no fue abierto hasta 1958, cuando se descubrió el lugar donde estaba. Hoy sigue siendo la más emblemática de todas las fragancias de la firma y se elabora igual que hace 40 años.Lo mismo le ocurre al perfume Diorissimo. En su 50 aniversario, sigue teniendo como protagonistas a un hombre, Christian Dior, y a una flor, el lirio de los valles, signo de la buena suerte en Francia. El creador de esta casa de alta costura siempre llevaba uno, secretamente, en el bolsillo de su chaqueta. En los desfiles también se ocultaban lirios en el dobladillo de cada modelo que se exhibía.En esos tiempos cada perfume era también un objeto de diseño. De hecho, Diorissimo es el único que Christian Dior creó con el mismo esmero que uno de sus modelos de alta costura. Y sigue siendo el símbolo del auténtico lujo.

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