Tips para tener la piel humectada en invierno

Sabemos que el invierno llegó cuando nuestra piel comienza a sufrir resequedad. Sin duda es uno de los efectos más molestos e incómodos de la temporada, pero no te preocupes, tenemos para ti algunos consejos infalibles para hacerle frente a este efecto, o para prevenirlo. Toma nota.

Cuida tus labios

En esta temporada es muy importante que cuides tus labios usando un bálsamo libre de perfume y exceso de color para evitar irritación. Los expertos recomiendan usar un humectante a base de aceite o con manteca de cacao.

Evita humectar tus labios con tu propia saliva, pues podrías provocar aún más resequedad, y por más que te gusten los labiales líquidos que sequen en mate lo mejor es que los dejes guardados esta temporada.

Te puede interesar: 5 secretos de los dermatólogos para lucir una piel perfecta

Evita el agua muy caliente

Aunque te estés muriendo de frío al tomar un baño, y quieras el agua lo más caliente posible, lo mejor es que procures bañarte en el menor tiempo posible, pues el agua caliente promueve la resequedad en la piel. Otra opción es bajar la temperatura del agua al bañarte.

Exfolia tu piel

Aunque parezca extraño, hacer exfoliaciones durante esta temporada te ayudará a deshacerte de las células muertas y así poder humectar tu piel con mayor profundidad. Lo más aconsejable es hacer una exfoliación suave mientras tomas un baño. Hazlo al menos una vez por semana.

Toma mucha agua

Siempre es muy importante tomar agua, pero en invierno es más que importante, pues tu piel la necesita para mantenerse hidratada y radiante.

¡Vitaminas, muchas vitaminas!

Durante el invierno es muy común que todo el mundo sufra resfriados, y la única forma de mantenerse protegidos ante eso es tomando vitaminas. ¿Sabes cuáles son las que necesitas?

Vitamina A: esta vitamina es un antioxidante natural, y te ayuda a proteger las mucosas de tu organismo. ¿Dónde la encuentras? En las verduras de color amarillo, naranja y rojo.

Vitamina C: Fun-da-men-tal esta temporada, pues se encarga de la reparación de tejidos en el cuerpo. Si ingieres vitamina C te aseguramos que todos se van a enfermar menos tú, así que corre a buscar cítricos, frutos rojos y verduras de hojas verdes y oscuras.

Vitamina E: es otro potente antioxidante que se encuentra en las semillas de girasol, almendras y avellanas.

Vitamina B: otra vitamina fundamental, pues refuerza el sistema inmune. Se encuentra en cereales integrales, verduras verdes, legumbres y hongos.

Vitamina D: los expertos dicen que esta vitamina en niveles bajos es una excelente aliada para combatir infecciones, así que debes aumentar su consumo en esta temporada. ¿Dónde la encuentras? En pescados grasos como salmón, atún y caballa. También puedes encontrarla en champiñones.