Por esto son peligrosos algunos de nuestros cosméticos favoritos

Los químicos con que elaboran nuestros cosméticos pueden ser dañinos

Usar cosméticos y en general productos para el cuidado personal, es placentero y nos da la sensación de estar cuidando de nosotras mismas, pero la realidad destrás de muchos productos que utiliazamos para “cuidar” de nuestro cuerpo muchas veces es distinta, pues algunos de ellos utilizan productos peligrosos para su elaboración.

Un estudio realizado por la Fundación Suzuki, dio a conocer que al menos ocho de las 82 mil sustancias utilizadas en productos de cuidado personal son químicos tóxicos para el cuerpo humano, entre dichos componentes se encuentran los que enunciaremos a continuación para que lo tengas en cuenta al momento de elegir los productos para el cuidado de tu cuerpo.

Parabenos

Aunque cada vez es más común encontrar productos libres de parabenos, todavía no estamos completamente a salvo de ellos; los parabenos son utilizados para conservar los cosméticos.

Polietilenglicol

Es empleado en productos con textura en crema, pero sus efectos en el organismo son bastante serios, pues puede dañar el sistema nervioso central.

Dietanolamina 

Ayuda a crear una textura cremosa, pero es irritante para la piel y también para los ojos, así que hay que repensar en qué tan cremosos necesitamos y queremos que sean nuestros productos.

Luril Sulfato de Sodio

Es un químico utilizado para crear productos que generen más espuma; también forma parte de limpiadore de vidrios y pisos; es un tema bastante serio porque puede causar cáncer.

Triclosán

Cientos de veces hemos escuchado sobre lo fantásticos que son algunos productos sólo porque contienen triclosan, sin embargo este químico presente en desodorantes y desinfectantes para manos, interfiere con nuestras funciones hormonales.

Esta es sólo una pequeña muestra de los efectos que pueden tener sobre nuestro cuerpo los productos que elegimos; tal vez sea el momento de volvernos más exigentes con la forma en la que elaboran todo aquello que ingerimos o ponemos sobre nuestra piel.