Chimeneas, calor de hogar

Chimeneas, calor de hogar

Chimeneas, calor de hogar

No es extraño que hogar y chimenea en realidad sean sinónimos. Cualquier vivienda que disponga de un lugar donde hacer lumbre para que la combustión se produzca en contacto con el aire tendrá el calificativo de cálida.Pero la elección de la chimenea es una decisión que debe ser bien pensada y meditada, ya que su presencia marca el estilo decorativo de todo el salón. Se debe elegir su embocadura según el tipo de ambiente que se quiera adoptar para la casa. La propia ubicación de la chimenea marca el eje en torno al cual se va a organizar la decoración de la habitación.A lo largo de los años, las chimeneas han evolucionado con los distintos estilos artísticos. Durante la Edad Media eran altas y de piedra, en el siglo XVII predominaba el uso del mármol y en las casas de campo, la madera. En el XIX, la aparición del hierro aumentó el numero de chimeneas fabricadas en este material, y también llegó a usarse incluso la porcelana. Hoy en día todos los materiales se utilizan y se eligen conforme a la atmósfera decorativa de la vivienda.Cualquier material es válido, piedra, mármol, metal cromado, madera, pizarra negra e incluso espejos. De esta manera se puede encontrar presidiendo el salón de una buhardilla una chimenea antigua de mármol gris de Otranto, tal vez esté instalada en un hueco de obra realizado en la pared. O puede instalarse en una esquina de una pared de piedra una chimenea de obra creando una zona de estar en un rincón del salón.También es posible hallar, al más puro estilo renacentista, una chimenea adquirida en un anticuario realizada en mármol rojo y con trampilla de hierro. Sobre ella nada mejor que un bonita lámpara de sobremesa y un espejo con marco de latón.