
Jarrones y búcaros se entonan y ganan protagonismo.
Negro absoluto
En este color, los jarrones y cuencos utilizados para decorar permiten recurrir a todo tipo de texturas, tamaños y formas. El negro es el color que más se utiliza en la cristalería de lujo, debido a que resalta mucho mejor el acabado y las formas sinuosas de las piezas. En este tipo de composiciones las ramas secas y las flores liofilizadas funcionan muy bien.
Cálido naranja
Es en arreglos cerámicos, como el de la imagen inferior, donde realmente se aprecia la verdadera dimensión de los tonos calientes aplicados a la ornamentación. A modo de cascada, los cuencos se insertan unos en otros para conseguir un volumen mucho más llamativo. Las ramas con hojas de árboles y pequeños grupos florales son la elección más acertada.
Seductor violeta
Tanto en vidrio transparente como en la versión translúcida, la gama de los tonos púrpura utilizada en estas piezas resulta original y llamativa. Forman un conjunto perfecto para colocar como grupo, sin necesidad de recurrir a flores y adornos para realzar su presencia.
Topo y beige sereno
Elegante y sumamente sutil, las fomas cilíndricas y de botella son las mejores muestras para apreciar toda la fuerza cromática de unos tonos tan suaves. Gris, tostado y caramelo admiten tanto el cristal como los revestimientos cerámicos. Completa el conjunto una pequeña figura de una pareja de pájaros. Estos jarrones aceptan perfectamente como ornamentación las ramas de bambú y el exotismo de la flor del platanero.
Verde naturaleza
De líneas curvas y en diferentes gamas de verde, los elementos de cristal encuentran en esta fórmula una acertada propuesta. Los frutos secos, las hojas sueltas y pequeñas ramas de gramíneas aportan una nota exótica a estas piezas transparentes.
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