Carolina Cerezuela, actriz

Carolina Cerezuela, actriz

Carolina Cerezuela, actriz

Habla con los ojos, mira de frente, es contundente y decidida. 2007 ha sido el año de su vida, profesional y personalmente. Reconoce ser una mujer nueva, cargada de ilusión que ha aprendido a disfrutar incluso de la soledad.¿Cómo era su familia?
Normal, de clase media. Mi madre es valenciana y tengo una hermana mayor que ahora tiene 31 años.¿Tuvo alguna ventaja por ser la pequeña de la pequeña?
No del todo. Mi hermana era más insegura, más tranquilita y yo siempre he sido más decidida y revoltosa. Tenía muy claro lo que quería, era hiperactiva.¿Solía decir lo que pensaba o era más bien prudente?
Siempre digo lo que pienso, con tacto y con cariño para no molestar, y siempre doy la cara; no soy de las que se esconden.¿Ni para fumar su primer pitillo?
No, nunca he mentido a mi madre. El primer cigarro de casa me lo fume delante de ella. Un día, le dije que me iba al balcón a fumar y se llevó una sorpresa muy grande pero no me escondí¿Y era buena estudiante?
Sííí, (sonríe). He sacado excelentes notas, ésa es la verdad. He sido siempre la presidenta de la Asociación de Alumnos, trabajaba en dos compañías de teatro y tenía mis bolos…¿No sabe lo que es ser una adolescente normal que regresa del colegio a casa y se rebela contra sus padres lo que puede?
¡No! (rotunda). A mí no me cuadraba eso de terminar el colegio y venirme a casa y tampoco me he rebelado contra mis padres. A veces he podido poner mis límites pero nada más.Estudió Relaciones Laborales y hacía también teatro.
Me vine a Madrid a trabajar en "La verdad de Laura" y, en septiembre, una compañera me mandaba todos los apuntes y yo, en dos semanas, me encerraba a estudiar y sacaba todo el curso con sobresalientes y matrículas de honor.También fue modelo.
Sí, a los 15 años empecé a hacer pasarela y foto. No es que yo quisiera ser modelo, ¡ni mucho menos!, es que trabajando uno o dos días al mes perdía sólo un par de clases y ganaba lo necesario para pagarme mis estudios, mis vaqueros y mis gastos.Y un día se vino a Madrid.
Sí, conocí a Susana Uribarri en Málaga, durante la semifinal del certamen de Linda España. Me dijo que pensase en venirme a Madrid para ser actriz. Yo le dije que no, que mi vida estaba en Elche pero, después, mi madre me convenció para venir un solo día y hacer una prueba. Al día siguiente me llamaron para decirme que empezaba a rodar una serie.¿Vivió sola en Madrid?
Sí, en un hotel, pero ya me enlacé aquí a la que hoy es ya mi segunda madre: Susana Uribarri, que además es mi representante. Me consolé teniendo una madre aquí y otra allí. Hice "El Secreto", "La verdad de Laura", varios capítulos de "Mis adorables vecinos", "Paco y Veva"… Lo peor eran las noches. Recuerdo mi primer catarro sola, mi primera gripe sola…¿Se hinchó a llorar?
Al principio sí, ahora me cuesta mucho llorar. Todas estas experiencias despertaron mi instinto de supervivencia que ahora tengo y me han hecho muy dura y muy fuerte, pero tampoco fría ni desapegada. Aprendí a amoldarme y a no sufrir por determinadas cosas. Descubrí que esto es una jungla y que, sin pisar a nadie ni hacer daño, hay que sobrevivir como se pueda.¿Cuándo fue consciente entonces de su belleza?
¿Al cien por cien? Sigo sin serlo. Me encanta que me digan cosas agradables, un dulce no amarga a nadie, pero yo me considero una mujer muy de andar por casa. Me gusta tirar del vaquero, unas zapatillas, una camiseta…¿Cómo se le ocurrió presentarse a un concurso de belleza?
Yo trabajaba en una agencia como modelo y mandaron mis fotos sin decirme nada al certamen de Alicante. Y lo gané. Por eso luego me presenté al de Linda España y lo gané también.¿Cree que la gente piensa que las guapas oficiales, rubias, altas, delgadas y estupendas son tontas?
¡Sííí! por supuesto y tienes que demostrar el doble también. Cuando una chica se ajusta a los cánones de belleza que se llevan en ese momento la gente piensa que eres tonta del todo. Estoy convencida de que cuando yo decía que era actriz, lo primero que pensaban es que lo era porque no podía hacer otra cosa.¿Cómo se ve dentro de 20 años?
Como mi madre que es una mujer que no está operada de nada estético, que le gusta cuidarse y que está divina, guapísima. Ella me enseñó a sacarme el mejor partido. Me aconsejaba el tipo de barra de labios que me iba bien, la ropa que me sentaba mejor.
¿Cómo espera que sea el 2008?
Lo recibiré en la India, de vacaciones. Creo que va a ser un año muy bonito, porque he aprendido que lo que cuenta es vivir cada día, no hacer planes para el futuro.