Paula Román Martín, actriz

Paula Román Martín, actriz

Paula Román Martín, actriz

Su atrevido, personal y estiloso look le hacen destacar en un “garito” de Chueca donde esta actriz sevillana, nieta de Manfredi, famoso sastre de toreros, nos recibió para contarnos sus más excitantes experiencias y proyectos de su vida en Nueva York, a donde partió un día, dejando su carrera como médico, y su hogar en Córdoba, para cumplir su “sueño”, el de interpretar.

A caballo entre Madrid y la ciudad que le ha robado el corazón, Nueva York, vive esta joven actriz internacional e “innovadora”, como ella se define, que tras graduarse en la prestigiosa escuela neoyorkina
HB Estudio empieza a hacerse un hueco en el universo de la actuación.
Recién llegada de Sidney, donde ha interpretado “El color de Agosto” de mano de Paloma Pedrero, Paula nos ha hablado de su trayectoria.
¿Cómo fue tu primera noche en Nueva York?
– Crucé el puente de Williamsburg sin saber donde iba a dormir.
Amabas actuar e interpretar, sin embargo decidiste estudiar Medicina…
– Sí, quería estar cerca de mi padre. Además estoy enamorada de la gente que me rodeaba.
¿Por qué Nueva York?
Desde “chica” soñe con vivir en Nueva York, pasear por la Quinta Avenida y sentirme una newyorker. Conocí y soñe NY a través de las películas de Woddy Allen.
¿Cuándo descubristes que querías ser actriz?
– Desde pequeña iba al cine y no sé porqué quería estar ahí arriba, en la gran pantalla, sin saber lo que significaba ser actriz.
¿Cómo se lo dijiste a tu padre?
-En un quirófano y de verde.

¿Por qué Sidney?
– Mark Clearly, creador artístico vino a Nueva York desde Sidney para promocionar “Short and sweet”, festival de obras cortas, y le conocí a través de mi amiga y hermana Mariana Soares, compañera de reparto y estudios. Comimos en el famoso Pastis y se enamoró de nuestra química. Le dijimos que queríamos hacer “El color de Agosto”. Lo demás es historia.
¿Cómo te sientes actuando en un idioma que no es el tuyo?
– Me encanta porque cuando hablo en inglés estoy siempre en “personaje”, puedo decir lo que quiera. Es como si fuera un fantasma, no me escucho y eso me da pie a arriesgarme y seguir mis impulsos que es lo mejor que un actor puede hacer en escena.
¿Contemplas la posibilidad de trabajar en español?
– Sí, claro, es mi idioma y no puedo esperar. Voy a buscar enseñar, lo antes posible, mi duende a mi tierra. Además me gustaría actuar en el “Lope de Vega” (Sevilla) ya que fue el primer teatro al que fuí. Me senté en el gallinero con mi primo y soñé “quiero estar ahí”
¿Y ahora qué?

– Tengo representación artística en Nueva York y espero tenerla muy pronto en España. Mi objetivo es ser una actriz internacional y vivir entre Madrid y Nueva York.
Many thanks darling!, con marcado acento americano se despedía esta joven artista, con la cabeza llena de sueños que se van cumpliendo gracias a la pasión que pone en las tablas, en su trabajo y por su constancia. Aún no la hemos podido ver actuando en España, pero su inquietud y sus ganas de ser una actriz reconocida nos hacen entrever una fuerza y un arte que seguro que sorprenderá.