
Se declara "extremadamente tímida, buena persona y buena amiga de mis amigos". Pese a que ya lleva unos añitos en este mundo, los flashes y el público de la pasarela le intimidan cada vez más.
Priscila, como la mayoría de las modelos, disfruta con su trabajo, pero a excepción de la mayoría, Priscila no se ha tomado esto como una profesión, más bien como un entretenimiento.
Y cuando se cierre esta etapa, la modelo tiene claro que se desligará por completo de este mundo. "Me casaré, tendré hijos y montaré un negocio fuera del circuito de la moda, es demasiado estresante para mí", añade.