
Carla Bruni se ríe mucho, como lo hacía Barbara en su momento y como la Jeanne Moreau de siempre; sabe comunicar un humor inteligente y picante que destila en las entrevistas que concede estos días para presentar “Quelqu’un m’a dit”. Modelo un poco por casualidad, Carla Bruni toca la guitarra desde los 9 años.
La música es su verdadero mundo que, gracias a su guitarra, la acompañó siempre en aquel prisma artificial de los viajes intercontinentales y de los desfiles, en estos tiempos de máxima locura del mundo de la moda, cuando, por dar tan sólo un ejemplo de aquellos despropósitos, un agente le podía decir por la noche que se la necesitaba en Nueva York a la mañana siguiente, y que le mandaba un jet privado si hacía falta.