Mujeraldia.com

Buscador

Buscador ofrecido por Google

Galería

No le para ni un tren

No tiene pelos en la lengua y por eso a la hora de hablar de su profesión comenta con cierta pesadez que lo que más "odia" del mundo de la moda es la cantidad de hipocresía que se mueve dentro de ella.

Nunca hubiera pensado que llegaría a desfilar ni para un Victorio & Lucchino ni menos para Yves Saint Laurent. Menos, sobre todo, una aprendiz de actriz. Pues de las tablas de un teatro pasó a las de una pasarela.

"El teatro me ha ayudado mucho, sobre todo al principio. Me ha ayudado a soltarme, a no tener vergüenza, ... Pero ahora le he cogido un pánico increíble a la dramaturgia porque como he desarrollado más mi trabajo en pasarela o ante una cámara, el pensar en un teatro me da pavor".

Publicidad