La suerte de Daniela no habrÃa corrido por tan buen camino si la persona que se fijó en ella no hubiera sido la responsable de la agencia Madison. A partir de ahÃ, firmó un contrato de años con ella y se marchó a vivir a Nueva York, empezando con campañas para Guess. SerÃa sólo la punta del iceberg de un prometedor futuro como modelo.