Elena siempre tuvo claro que quería ser actriz y se dedicó a perseguir su sueño. Esto le hizo descuidar sus estudios y flojear en algunas asignaturas, lo que le llevó a repetir un par de veces. Su adolescencia estuvo también marcada por la separación de sus padres, en un tiempo en los que aquello de separarse no era tan habitual. Su primera oportunidad en el cine llegó con un papel protagonista en la peícula 'África', que le costó que la echaran de la escuela de interpretación por 'no pisar por clase'.