
A Lindsay Lohan no sólo la conocemos por su faceta de actriz (ojalá) sino más bien por sus continuas juergas, que acabaron con el ingreso de la joven de 20 años en una clínica de rehabilitación hace unos meses. Y al final la mala vida pasa factura y el cuerpo refleja los excesos a los que le sometemos. Como muestra, no hay más que ver el cuerpo cada vez más delgado y demejorado de la Lohan.
Clínicas de rehabilitación, el refugio de los famosos