
Delgada, muy delgada también está la heredera del multimillonario Imperio Hilton. Paris no tiene oficio fijo, pero sí varios rasgos que la caracterizan: sus excentricidades, sus continuas juergas y su obsesiva delgadez. A la rubia más oxigenada del cuore no le gusta tener ni un gramo de más en su cuerpo para poder lucir sus súper ceñidos modelitos.