
Ahora la guapa rubia se ha convertido en una mujer madura a la que la sonríe y puede permitirse el lujo de seleccionar muy bien sus trabajos (el último de ellos fue Amor y otros desastres). Sus prioridades han cambiado radicalmente desde que se casó y, sobre todo, desde que nacieron sus dos pequeños (Apple, en 2004, y Mosses, hace tan solo unos meses). Ahora las atenciones de la actriz están plenamente dirigidas a ellos y a su esposo.