El veterano Jeff Bridges se llevó el Oscar al Mejor Actor por su papel en Corazón Salvaje. A sus sesenta años, Bridges, olvidado por la Academia hasta ahora, dedicó el premio a sus padres, esposa e hijos. Ni sus 'greñas' canosas ni su larga perilla, tampoco el perfecto esmoquin que lució fueron los responsables de potenciar su innato atractivo, el actor estaba exultante y no disuló ni un ápice su gran satisfacción.
estoy admirada, extaciada y encantada con su actuación. Hermoso hombre y buenos libretos: COMBINACIÓN PERFECTA