QUITA EL ESMALTE ANTERIOR
Evita frotar con el esmalte. Hay que mojar un algodón sin empaparlo y depositarlo unos segundos sobre cada uña. AsÃ, el esmalte anterior se disuelve y retira con más facilidad. No conviene mover demasiado el algodón de un lado a otro: sólo se consigue manchar las yemas de los dedos.