
Hay quien piensa que Kate podría ser la perfecta consorte y es que aún nadie la ha puesto un 'pero' ni le han encontrado trapos sucios. Quizá que no tenga sangre real podría ser un incoveniente pero viendo el ejemplo de otras casas reales europeas, eso está a la orden del día.
Una de las últimas apariciones públicas donde pudimos ver a Kate fue durante la graduación militar del príncipe donde acudió muy elegante con vestido negro, pamela ladeada muy favorecedora y abrigo rojo por encima de la rodilla. El único fallo es que el evento y el conjunto pedían unos zapatos y no unas botas como se puso.