
Vuelven los cortes infantiles, y el aire fresco en los diseños, y no tienes que ser una sílfide para llevar esa prenda que tanto te gusta. Prueba a llevar uno de esos vestidos cortitos y sin escote; pasa de los volantes si ya eres voluminosa, pero ¡no reniegues de enseñar porque haya carne debajo de la piel! Pruébate éste, también de Zara