
Las gabardinas nunca pasan de moda, se reinventa, se adaptan a los tiempos y Fornarina ha sabido hacerlo a la perfección. Nos presenta una de grandes solapas en los cuellos, un cinturón que ajusta mucho la cintura y un poco de vuelo, nada de formas rectas, una que define bien las curvas de la mujer.
- Amaya Arzuaga y sus gabardinas plastificadas