
Su espectacular belleza empezó a despuntar cuando solo contaba con 13 años, ya que un cazatalentos la descubrió en el metro de Moscú, y desde entonces no ha parado de trabajar. Con tan solo 16 años se mudó a París y un año más tarde fue contratada por la agencia Madison. Y desde ese momento no ha parado de trabajar como modelo y ha sido la cara bonita de importantes firmas como Kenzo, Helena Rubinstein y Roberto Cavalli, además fue imagen de Nivea en Japón y portada, de revistas como Glamour, o Marie Claire.