
Otras han conseguido que se convierta en una prenda más bien ridícula. La polífacética bióloga, Ana Obregón ha posado para la prensa durante años con los bikinis más sofisticados y recargados del mercado y ha lucido ¿palmito? ante las cámaras ávidas de carnaza para la prensa del corazón.
Por desgracia o fortuna, parece que no habrá más posados de la barbie jeriátrica.