
Sus principios como modelo fueron difíciles ya que no encontraba ninguna agencia que quisiera contratarle. Sin embargo con un cuerpo de lujo y una cara divina, cogió fuerzas y se subió a un avión que le condujo a Nueva York. Allí paso a paso hizo sus primeros pinitos hasta que consiguió la fama con una campaña para Louis Vuitton, con nada más y nada menos que la impresionante Jennifer López. Desde entonces todo fue 'coser y cantar'.
- Ellos y los accesorios