
Christy saltó a escena a comienzos de los años 90 como una modelo elegante y reconocida internacionalmente en las portadas de revistas y pasarelas de todo el mundo. Fue la cara visible de Maybelline y Calvin Klein, trabajó como activista para la prevención de fumar, se convirtió en empresaria y fue madre. Ahora, Maybelline New York vuelve a contar con ella para una nueva gama de productos antiedad.