
Atrás quedaron ya la turbulentas historias de amor con Joaquín Cortés y con príncipes de Oriente. Y es que si hay algo que no ha cambiado a lo largo de los años en Naomi es su temperamental carácter.
La última salida de tono de la modelo ha tenido lugar en la última pasarela de Gaudí. La chica, con fama de arisca, prepotente y caprichosa llegó a Gaudí tarde, manoteó a un fotógrafo, desfiló y se largó.