
Chalker tiene una mirada penetrante y enigmática y sabe cómo sacarle todo el partido. En estos años ha adquirido una gran experiencia y eso se nota. Will se ha convertido en un gran profesional del mundo de la moda y por eso las grandes firmas se lo rifan. Sin embargo, según dicen quienes le conocen, el éxito no le ha cambiado y el chico sigue tomándose muy en serio su trabajo, huyendo de las frivolidades y escentricidades de otros modelos.