Su altura y su delgadez le supusieron muchas críticas cuando era pequeña, por lo que nadie hubiera apostado por ella en las pasarelas del mundo. Ella misma ha afirmado que en África 'la belleza es más que un atributo físico, es una manera de vida'. Por ello y gracias al apoyo de su familia se presentó al concurso 'La cara de áfrica' en 1998, y ganó.