
Como no podía ser de otra forma, el agente secreto al servicio de la corona británica fue recibido en el estreno mundial de la película en Londres por la reina Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo. Vestido con un impecable traje negro y pajarita, Craig paseó y firmó autógrafos en la alfombra roja que conducía hasta el cine en la céntrica plaza Leicester, adonde también acudieron estrellas de la música, la televisión y la gran pantalla.