Mal no iba, pero la de ayer tampoco fue su mejor elección. Scarett Johansson optó por un entalladÃsimo vestido negro con pedrerÃa hasta las rodillas, que apenas la dejaba respirar y marcaba excesivamente sus curvas (tripita incluida). Además vimos a la musa de Woody Allen especialmente pálida y oxiginada, ¿no?