Aunque suene a tópico, los orÃgenes de Selita Ebanks son muy humildes. Pertenece a una familia numerosa donde ella era la única chica, lo que le llevó a pasar gran parte de su infancia jugando al baloncesto y fútbol. Ella misma ha afirmado que hubo veces que no tenÃa ni zapatos para ir a la escuela.