El sector de la moda, dividido por la decisión de la Pasarela Cibeles

El sector de la moda, dividido por la decisión de la Pasarela Cibeles

El sector de la moda, dividido por la decisión de la Pasarela Cibeles

La decisión de la Comunidad de Madrid de imponer una “imagen saludable” a las modelos que desfilen en la próxima edición de la Pasarela Cibeles -del 18 al 22 de este mes- no ha dejado indiferente a los principales actores del sector de la moda.

Asociaciones de creadores, diseñadores independientes y agencias de modelos observan esta decisión desde diferentes prismas, según la parte que les afecte. Mientras, algunas voces especializadas consideran que el paso dado por Cibeles para combatir la extrema delgadez de las “tops” depende “exclusivamente” de la actitud de los propios modistas.

En un comunicado hecho público este viernes, la Asociación de Creadores de Moda de España, en la que están asociados 20 veterano diseñadores que desfilan en la pasarela Cibeles, defiende la medida del gobierno autonómico madrileño. “La asociación tiene el compromiso de transmitir una imagen de belleza y salud” y “apoyamos la iniciativa de la pasarela internacional de exigir una imagen saludable a las modelos”.

El canon impuesto a las maniquíes tiene la masa corporal o la mayoría de edad como referencia, entre otros aspectos, lo que ya ha impedido participar en la próxima edición a una de cada tres aspirantes. “Merece la pena aplicar estos criterios, a pesar de lo que pueda influir en el sector”, afirmaba este jueves el diseñador y miembro de la Asociación de Creadores Jesús del Pozo. Una postura que no comparten otros compañeros de profesión. Sobre todo los más independientes. “No soy médico. Soy diseñador. No quiero hablar más”, comentaba este viernes un conocido modisto presente también en Cibeles.

“Injerencia”

Y es que desde el sector de los diseñadores no todos ven con buenos ojos esta “injerencia” en su trabajo. En parte porque la obligación de imponer una “imagen saludable” a las “tops” parte de la Comunidad de Madrid -organizadora del evento- en colaboración con la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, y no desde los propios diseñadores, que, al fin y al cabo, “son los que vienen eligiendo el tipo de modelo que mostrarán sus vestidos”, asegura una especialista de moda.
Así, los modistos más veteranos suelen unirse para traer a la Cibeles a las modelos más cotizadas. “Esto demuestra la hipocresía de sus decisiones, porque ellos han establecido la extrema delgadez en las pasarelas”, añade.

Hace un año, la diseñadora Amaya Arzuaga, miembro de la Asociación de Creadores y presente en Cibeles, aseguraba en una entrevista que “en este mundo la delgadez ayuda, no podemos negarlo”.Otro habitual de Cibeles, Antonio Alvarado, llegó a titular una de sus colecciones “Saco de huesos” porque, reconoció, que le gustaba la delgadez extrema. La otra cara de la moneda son las modelos. Imagen visible de las pasarelas y plato de buen gusto de los diseñadores. Además, ahora tendrán que pasar por la consulta del médico para conocer si cumplen con los requisitos físicos que marca Cibeles: un índice de masa corporal en torno al 18 (unos 56 kilos para una estatura de 1,75 metros).

Episodio que a las agencias que las contratan no parece gustarles. “Me parece un poco brutal que tengan que acudir al médico para hacer su trabajo. Es como si para desfilar tengan que estar físicamente capacitadas”, afirma José Miguel, de “Delphoss Model Agency”, que se pregunta por el “mal trago” que pasarán algunas de ellas en el “casting”. José Miguel no entiende la decisión de Cibeles y pone el dedo en la llaga. “Cómo en París, Nueva York o Milán piden modelos delgadas, ellas buscan esos cuerpos y ahora Madrid se desmarca. ¡Es una paletada!”, exclama.

El responsable de esta agencia con representación anual en la pasarela madrileña, a la que acuden las modelos más rutilantes, concreta que al final los que hacen la selección eligen a las que les interesa. “Es imposible encontrar a 60 modelos iguales, del mismo canon”. “Me encantaría representar a una de la talla 40 pero los diseñadores no nos las piden”, finaliza.