Spastor presenta a un hombre urbanita

Spastor presenta a un hombre urbanita

Spastor presenta a un hombre urbanita

Con toques medievales y góticos, los diseñadores Spastor, han presentado esta mañana en Cibeles, su nueva colección primavera ? verano 2008, con el nombre "Alone". Así, Spastor apuesta por un hombre frío al mismo tiempo que urbanita y sin perder su carácter elegante.Las prendas cobran vida gracias a la utilización de materiales como las sedas, los popelines, las lentejuelas, el cuero acabado en cristal, el algodón egipcio y la malla metálica. Se ciñéna la cintura por medio de elásticos o cinturones o bien caen lánguidamente a modo de túnicas sobre los cuerpos masculinos.Capas, chubasqueros y gabardinas adquieren volumen mediante el uso de pliegues y superposiciones. En cuanto a los complementos, destacan los maxi bolsos y los fulares extralargos.Amaya Arzuaga, Victorio & Lucchino y David DelfínAmaya Arzuaga presentó una propuesta basada en volúmenes exagerados y geometría maximalista. Colores como el frambuesa o el limón cobran protagonismo y las prendad adquieren dimensiones diferentes; faldas con caderas abultadas, espaladas y pechos abombados, costados ensanchados, etc. Para crear estos volúmenes Amaya Arzuaga ha empleado algodón, tul, crepe y organiza de seda, gasa, viscosa y licra junto con materiales plastificados.Se trata en definitiva de una colección, la de Amaya Arzuaga, impecable, pulcra, aséptica y sorprendente con un patronaje cuidado hasta el detalle y unos materiales y volúmenes sumamente atrayentes.Los andaluces Victorio & Lucchino proponen para 2008, una mujer sensual y femenina, sin perder su esencia española y flamenca. La colección abarca una paleta cromática queva desde el ácido amarillo lima hasta el sobrio y elegante negro pasando por el buganvilla, el turquesa, el morado cardenal, el blanco roto y el gris ahumado.Para la noche, plantean vestidos muy elaborados, con gasas, sedas, popelines, pedrerías y encajes, en tonos ácidos y en negro.Y como ya es habitual, David Delfín no dejó indiferente a nadie. En una pasarela engalanada con cadenar, Delfín mantiene su propuesta de desestructuración en las prendas. Chaquetas más largas de un lado que de otro, faldas que combinan bajos con volumen y bajos rectos, y camisas de las que sólo queda el cuello y la pechera.La ropa se concibe como una colección unívoca para ellos y para ellas. Ambos usan camisas blancas, americanas amplias y pantalones rectos. Sólo los vestidos son los reservados para las mujeres, todos con un enorme vuelo y talle alto, formando una silueta de x.Blanco y el negro continúan siendo los colores venerados por el diseñador, aunque introduce prendas monocromas en verde manzana como el acento de luz de la colección. Estos colores han teñido materiales como el algodón, la seda, el bambú y la viscosa.