Así funciona la mente de un hombre infiel según la ciencia

Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus. Ellos se consideran infieles solo cuando hay sexo de por medio

La mente de un hombre es muy simple, su cerebro codifica lo que nosotras les decimos sin letras pequeñas, anotaciones entre paréntesis, indirectas ni dobles sentidos. Con ellos todo debe ser directo y sin escalas. Y cuando se trata de un hombre infiel, por supuesto también es un universo aparte.

Hay una enorme diferencia bajo la que, según la ciencia, funciona la mente de un hombre infiel en comparación con la de una mujer que alguna vez haya engañado a su pareja. De acuerdo con un estudio científico realizado por la Universidad Estatal de Kansas, los hombres definen una infidelidad por medio del ámbito sexual.

Un hombre se considera infiel solo cuando hay sexo de por medio, así lo concluye un estudio donde participaron 477 personas, 238 hombres y 339 mujeres, y a cada uno se les pidió responder diversas preguntas sobre temas relacionados con la pareja e infidelidad.

Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus. En el caso de las mujeres, la infidelidad comienza desde que su galán piensa, sale y está atento a otra chica; mientras que los hombres intentan sólo cubrir “necesidades” fisiológicas. Es solo una cuestión animal aunque, claro, eso no justifica su comportamiento.

Los hombres responden a lo que la sociedad les ha impuesto. Su instinto primitivo les dicta tener distintas parejas y para ellos eso ni siquiera supone una infidelidad. Sí, lo sabemos, para ti sí.

En otro estudio de la Universidad de Bath, en Reino Unido, 26 jóvenes aceptaron haber sido infieles. Cuando les preguntaron por qué lo habían hecho, ellos respondieron que aunque amaban a sus parejas el deseo por otros mujeres nunca había desaparecido.

Resulta que la existencia de un “deseo social” jamás desaparece. Nos aferramos a ser monógamos pero al parecer no es nuestra naturaleza. Según las respuestas de los hombres, amar a una mujer no significa que no puedan satisfacer sus “necesidades”.

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