Los beneficios de practicar deportes acuáticos

Los deportes acuáticos son una excelente manera de mantenernos en forma y mejorar nuestra capacidad cardiopulmonar, entre otros beneficios, como estos:

Reduce el impacto. Una de las claves del éxito de los deportes acuáticos es la hipogravidez (escasez de gravedad), que disminuye el impacto del cuerpo con el suelo y, por tanto, la tensión sobre las articulaciones. Por esto, se pueden realizar ejercicios de mayor duración y con más frecuencia y tienen un gran efecto positivo psicológico.

Apto para todos los públicos. Los deportes acuáticos pueden ser practicado por personas de todas las edades y de todos los niveles de preparación física. Es sobre todo recomendable para aquellos que acaban de finalizar un proceso de rehabilitación, para embarazadas y personas mayores.

Previenen las lesiones. La práctica de ejercicio en el agua, ayuda a aliviar dolores de espalda, calambres, estrés y tensión muscular. Además, los deportes acuáticos también resultan eficaces en la recuperación de lesiones musculares o articulares.

Mejoran el estado de ánimo. Al realizar deportes acuáticos en un medio que no produce impacto, se convierte en un activador del buen humor. Aporta, además, una sensación lúdica, cargada de vitalidad y energía positiva.

Relaja. Al ser una actividad en el medio acuático, permite relajarse con mayor facilidad. Gracias a la flotabilidad, no nos sentimos tan pesados, algo que hace que sintamos seguridad y que logremos movernos con mayor libertad. Así conseguimos mejorar las capacidades respiratorias, la tonificación muscular, la mejora de la flexibilidad y de la circulación.