La maniobra que podría salvarle la vida a tu hijo en caso de atragantamiento

Hace algunos años mientras mi madre recogía a mis hermanos pequeños del colegio, entre la multitud alcanzó a ver a un grupo de madres platicando. El hijo de una de ellas se estaba ahogando después de tragarse un dulce. El pobre pequeño no sabía cómo decirle a su madre que se asfixiaba, y ella no se daba cuenta de lo que estaba pasando. Mi madre corrió hacia el niño y le hizo la maniobra de Heimlich. Le salvó la vida.

40 segundos son los que tienes para salvarle la vida a tu hijo cuando se está asfixiando por atragantamiento, así que no debes ni pensar en llevarlo al hospital. Es mejor que aprendas a realizar la maniobra de Heimlich para poder usarla en cualquier momento, con cualquier persona y en cualquier lugar.

Esta maniobra se aplica de distinta manera en bebés y en niños un poco más grandes. De cualquier manera es vital que aprendas ambas, por cualquier emergencia. También es importante que aprendas a observar las señales más obvias de atragantamiento: si es un bebé comenzará a angustiarse y su carita puede tornarse azul. Si es un niño de un año en adelante puede llevarse las manos al cuello y comenzar a desesperarse. Así que es momento de actuar, recuerda que tienes menos de un minuto.

Para bebés:

1. Carga al bebé abarcando toda su cabeza

2. Fija su cabeza tomándolo del mentón

3. Colócalo boca abajo sobre tu antebrazo

4. Inclínalo para que la cabeza quede más abajo que sus piernas

5. Da 5 golpes continuos en la espalda sobre la columna vertebral, es decir entre los omóplatos o huesos debajo de sus hombros.

Si el bebé no arroja el objeto debes voltearlo boca arriba sobre tu antebrazo. Con dos dedos dale 5 compresiones sobre el esternón (entre los pezones). Repite los golpes en la espalda y las compresiones las veces que sean necesarias hasta que el bebé arroje aquello que lo está asfixiando.

Jamás se te ocurra darle agua al bebé o meter tus dedos en su boca, ya que esto podría ser contraproducente.

Para niños mayores:

1. Ponte detrás del niño

2. Toca su ombligo con los dedos índice y medio

3. Con la otra mano coloca el puño arriba de esos dedos

4. Cubre el puño con la mano que tocaba el ombligo

5. Realiza compresiones en el abdomen con movimientos hacia adentro y hacia arriba hasta que el niño expulse el objeto o dulce que lo asfixia

A continuación te dejamos dos videos explicativos de la revista BBMundo:

¿Qué pasa si tú te estás asfixiando y estás solo? Tienes el mismo tiempo para salvar tu vida, así que debes mantener la calma y realizar lo siguiente: