Ojo al mercurio

Ojo al mercurio

Ojo al mercurio

El cuerpo humano es bastante "tiquismiquis" en esto de la temperatura ambiental, hasta el punto de que enferma menos (e incluso razona mejor) con determinados valores. Pero el termómetro no es el único baremo para lo que definimos como calor. Ahora se habla más del índice de calor (IC), o temperatura aparente, que indica cómo nos sentimos cuando se combinan altas temperaturas con diferentes grados de humedad ambiental. Por ejemplo, en ambientes muy húmedos, temperaturas que apenas superen los 26º C pueden alterar parámetros fisiológicos y generar síntomas como calambres, mareos, náuseas, vómitos, desmayos… Incluso pueden provocar la muerte.Unos sencillos consejos evitarán que las altas temperaturas te estropeen el verano. Bebe mucha agua y líquidos, aunque no tengas sed. Evita en la medida de lo posible la cafeína, el alcohol y los refrescos azucarados, el azúcar no te quitará la sed, es más, puede incrementar tu deshidratación.Mantente a la sombra el mayor tiempo posible. Lleva prendas amplias, de tejidos naturales y colores claros. Viste al bebé con tejidos muy ligeros y, si tienes que sacarlo a la calle, llévalo con sombrilla y busca la sombra. Si sales, hazlo en las primeras horas del día o al anochecer. Cómprate un ventilador para mantener el aire en movimiento (aunque tengas aire acondicionado). Si no tienes aire acondicionado en casa, vete al cine, a unos grandes almacenes, a casa de alguna amiga o familiar que lo tenga.Deja el ejercicio para días más frescos y no hagas esfuerzos innecesarios. Para un alivio rápido del calor, bebe agua fresca y aplica toallitas mojadas en la cara, la nuca, las axilas, las ingles, la parte posterior de las muñecas y rodillas. Mantente al tanto de las alertas meteorológicas y sigue los consejos que den. Preocúpate por vecinos y familiares ancianos. Asegúrate de que tus animales de compañía tengan agua suficiente y mantenlos a la sombra. No dejes jamás solo a un animal en un coche y menos aún al sol. Como ves, cuatro detalles sencillos pueden evitar que las altas temperaturas nos jueguen una mala pasada.