Síndrome de Sjögren

Síndrome de Sjögren

Síndrome de Sjögren

El doctor José Rosas, reumatólogo del Hospital de la Marina Baixa, en Villajoyosa (Alicante), examinó a Lola, de 49 años, con detenimiento. La paciente llevaba tres años de médico en médico, sin poder poner nombre a lo que le ocurría. Con su mirada, Lola imploraba ahora al especialista que descifrara el misterio de su enfermedad. Los síntomas que refería ?dolores articulares, cansancio profundo, tos y ronquera persistentes, molestias vaginales…? eran difusos.Pero, tras una serie de preguntas y pruebas, el especialista emitió un diagnóstico sin sombra de duda: síndrome de Sjögren. "Se trata de una enfermedad crónica y autoinmune ?explicó el reumatólogo? en la que las defensas del organismo atacan y destruyen, por error, las glándulas productoras de secreciones húmedas, entre ellas las salivares y las lagrimales. Pueden presentarse también sequedad nasal, de piel, de la vagina, del sistema respiratorio… que explican muchos de los síntomas que padeces y también esos ojos enrojecidos que he visto en cuanto has entrado en la consulta".A pesar de su difícil nombre (el del médico sueco que describió el trastorno por primera vez), no nos encontramos ante una enfermedad infrecuente. El síndrome de Sjögren afecta a una de cada 100 personas, el 90% de las cuales son mujeres. Suele aparecer entre los 40 y los 50 años. "El gran problema de esta enfermedad es el tiempo que tarda en diagnosticarse, a veces más de 10 años ?explica Jenny Inga, presidenta de la Asociación Española de Síndrome de Sjögren?. Mientras tanto, la paciente es rebotada de consulta en consulta, viendo cómo su vida se va deteriorando progresivamente".Síntomas visibles e invisiblesY es que las complicaciones de la sequedad (síntoma más evidente del trastorno) son más de las que podemos imaginar. Las afectadas por el síndrome de Sjögren se ven obligadas a llevar constantemente a cuestas una costosa mochila de lágrimas artificiales, lubricantes vaginales, hidratantes corporales, protectores labiales, dentífricos y enjuagues bucales. Estos productos no están costeados por la Seguridad Social, pero son absolutamente necesarios para que los enfermos puedan funcionar normalmente y prevenir los efectos de la sequedad: caries y deterioro bucal, visión borrosa y úlceras de córnea, erupciones y erosiones cutáneas o labiales, erupciones vaginales… Por otra parte, los síntomas visibles no son los únicos por los que debemos preocuparnos. Como se trata de una enfermedad sistémica, puede afectar a cualquier parte del organismo y causar do lencias articulares y artritis, problemas endocrinos, neurológicos, afecciones pulmonares, renales o digestivas, alteraciones hematológicas… Jenny Inga lo explica de esta manera: "El síndrome de Sjögren altera toda la vida de los pacientes, ya que incide en su estado físico y psicológico y también en el social". Además, si las complicaciones no se vigilan y se tratan adecuadamente pueden tener consecuencias muy graves; dependiendo del órgano afectado, pueden derivar en neumonía, hepatitis, enfermedades renales, neuropatía periférica?Tratamiento y diagnóstico"Aunque la intensidad de los síntomas puede variar mucho de una paciente a otra añade Inga?, la vida de gran parte de las afectadas transcurre entre viajes a urgencias, visitas hospitalarias, familias y matrimonios rotos e incomprensión social derivada de la falta de información que existe en torno a esta enfermedad. Por si todo esto fuera poco, el síndrome de Sjögren aumenta el riesgo de desarrollar linfoma, una complicación que se produce en el 1% de los afectados".Afortunadamente, hay nuevos tratamientos. La llegada de comprimidos de pilocarpina clorhidrato, que estimula la función de las glándulas productoras de secreciones húmedas y evita muchas complicaciones, ha dado un giro a la vida de muchos pacientes. A su vez, y en espera de la cura definitiva de la enfermedad, fármacos antiinflamatorios, medicamentos antipalúdicos y corticoides ayudan a combatir otros síntomas. "Hay que aclarar que la sequedad no siempre es indicativa de síndrome de Sjögren ?señala el doctor Rosas?. A menudo, la boca seca es un efecto secundario del consumo de ciertos fármacos, en especial antidepresivos tricíclicos y antihistamínicos. Con la edad también se va reduciendo la producción de las secreciones húmedas, pero eso es parte de un proceso natural, no patológico".

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