El 15% de las trabajadoras ha sufrido acoso sexual

El 15% de las trabajadoras ha sufrido acoso sexual

El 15% de las trabajadoras ha sufrido acoso sexual

En más de la mitad de los casos, la respuesta de la empresa ha sido de pasividad, según se desprende del estudio “El acoso sexual a las mujeres en el ámbito laboral”, realizado por el Instituto de la Mujer.

 

La investigación, presentada hoy por la secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo y la directora general del Instituto de la Mujer, Rosa Peris, se ha realizado a través de reuniones de grupo, así como un sondeo sobre más de 2.000 entrevistas a mujeres entre 16 y 64 años, y seis historias de mujeres que han sufrido acoso sexual en su trabajo.
El estudio distingue entre acoso “técnico” y “declarado”. El primero se refiere a las mujeres que han sufrido alguna situación de acoso sexual en su trabajo en el último año, y el declarado, a las que lo han vivido como tal. En este caso, la cifra se queda en el 9,9 por ciento, unas 835.000 mujeres. Para un 92,4 por ciento de las encuestadas, el acoso sexual es una forma de violencia, mientras que para un 50,3 por ciento es una forma de discriminación sexual. El 11 por ciento admite que el acoso se inicie porque la mujer no se ha puesto en su sitio.

— ACOSO LEVE O GRAVE

En el estudio se han considerado además tres niveles: acoso leve, grave o muy grave. En el primer nivel se sitúan los chistes de contenido sexual sobre la mujer, los piropos y comentarios sexuales sobre las trabajadoras. >
Otras conductas son los abrazos o besos no deseados, los tocamientos y pellizcos, y los acorralamientos. Según este estudio, alrededor de 1.240.000 mujeres padecen situaciones de acoso leve, 340.000 sufren situaciones de acoso grave y 185.000 trabajadoras sufren acoso muy grave.

— PERFIL DE LAS ACOSADAS
El acoso sexual afecta más a las trabajadoras de menos de 34 años, solteras, procedentes de países extracomunitarios y cualificadas. Es más frecuente en la construcción e industria y en centros de trabajo de tamaño mediano (de 20 a 250 trabajadores) y grandes (más de 250 trabajadores).

— PERFIL DEL ACOSADOR
En relación al perfil de acosador, en el 58,8 por ciento de los casos son compañeros de trabajo, frente a un 20,6 por ciento que indican que fueron o son sus superiores directos. También puede provenir de fuera de la empresa, a través de clientes con los que se relaciona la mujer acosada, un 14,3 por ciento.
Si se profundiza en las figuras que han acosado a las mujeres que declaran haber sufrido acoso sexual, los datos reflejan, de nuevo, el papel predominante de los propios compañeros de la víctima. Tres de cada cuatro mujeres, un 75,5 por ciento, han sido acosadas por un compañero, un 27,7 por ciento por su superior jerárquico y un 23,6 por ciento por clientes.
Los superiores jerárquicos y, en menor medida, los clientes, aumentan su protagonismo a medida que se eleva la gravedad de las situaciones de acoso. De hecho, los superiores participan en más de la mitad, un 51,6 por ciento, de las agresiones de carácter sexual de mayor gravedad y en un 46,4 por ciento de las graves.

— REACCIÓN FRENTE AL ACOSO
La reacción mayoritaria es apoyar incondicionalmente a la víctima, aunque el 30,7 por ciento tiende a minimizar el problema e incluso un significativo 24 por ciento se pone frente a la mujer acosada. Sólo una cuarta parte de las trabajadoras que han vivido alguna situación de acoso sexual en el trabajo, reconocen haber comentado esta situación con alguien de su entorno. Los confidentes del acoso sexual son mayoritariamente las amigas y compañeras.
El papel que juega la empresa en la prevención y erradicación del acoso sexual es muy reducido, según las respuestas de las trabajadoras entrevistadas. Únicamente un 8,3 por ciento de las mujeres que han declarado sufrir acoso sexual consideran que la actuación de la empresa podría calificarse de adecuada.
Casi la mitad cree que se ha inhibido. Según este estudio, el papel de las instituciones ante el acoso sexual en el trabajo es “meramente testimonial”. Tan sólo, el 1,6 por ciento de las mujeres que han sufrido acoso sexual en el último año han acudido a algún organismo para exponer lo ocurrido.
En un 31,8 por ciento de los casos en los que la mujer tomó alguna iniciativa, el acoso desapareció, mientras que en un 35,8 por ciento sólo se ha aliviado sin llegar a desaparecer y todavía queda un importante grupo de mujeres que permanecen en la misma situación.
Incluso un 4 por ciento padece incidentes más graves.
El 21,2 por ciento de las trabajadoras que sufren o han sufrido acoso sexual reconocen que éste les ha supuesto padecer algún tipo de trastorno físico y/o psicológico, como apatía y desgana, baja autoestima, pesadillas, insomnio, palpitaciones, o dificultades para respirar.