La amistad es necesaria

La amistad es necesaria

La amistad es necesaria

Las amistades nos ponen en contacto con el mundo exterior. Al contrario que las relaciones familiares, que nos vienen impuestas, los amigos son una elección personal; para encontrarlos hay que estar abiertos interiormente.La importancia de la amistad"Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo", decía Séneca, acertando de lleno en la diana, pues de las relaciones que uno tenga consigo mismo dependen las que tenemos con el mundo."Dime con quién andas y te diré quién eres", reza otro refrán popular, por el cual, los amigos no serían sino reflejo de nosotros o de algunos de los aspectos más importantes de nuestra personalidad.La amistad nace de misteriosas afinidades por las que dos o más personas se reconocen en algo común. Los amigos se eligen, mientras que las relaciones familiares vienen impuestas.La amistad es el primer lazo afectivo que se hace para salir del círculo familiar y funciona como mediadora para conquistar el mundo externo. Actúa también para reparar y corregir algunas carencias que hemos padecido en la infancia.Si nos hemos llevado mal con nuestros hermanos, podemos buscar ahora en los amigos relaciones en las que prime la colaboración.Pero si la represión no nos ha permitido reflexionar sobre las experiencias pasadas, repetiremos ese vínculo con amigos que nos dañarán: lo que se llamarían "amistades peligrosas".Una ventana abierta al mundoLos amigos se encuentran cuando uno está abierto al mundo, tanto en el plano interno como en el externo, y para eso son determinantes los enlaces afectivos que se hayan organizado previamente con la familia.Las personas que están demasiado apegadas a sus padres, por ejemplo, suelen rechazar la apertura al mundo exterior que la amistad ofrece.Evitan las relaciones íntimas con los demás o desaniman a aquellos que se les acercan. Pueden también utilizar mecanismos curiosos, como el de introducir a los amigos en la familia, porque no se pueden separar de ella. Para tener una vida propia hay que tener amigos.El padre, la madre y los hermanos están muy cerca y no pertenecen al mundo exterior. En esta época de fiestas, de reuniones familiares frecuentes, los amigos pueden ser una liberación: sirven para descargar las preocupaciones que nos rondan por la cabeza.Algunas personas organizan unas pequeñas vacaciones con ellos, cuando las fiestas recientes ya han colmado un poco el sistema emocional y uno empieza a sentirse cansado.Amistades peligrosasElsa no encontraba amigos cuando los buscaba; ahora que no los busca, le salen al encuentro y ha establecido una red que le hace sentirse muy bien.¿Cómo se ha producido este cambio? Curiosamente, empezó a fraguarse cuando Elsa se distanció de su amiga íntima, con la que había mantenido una relación tan intensa como poco saludable.Le costó mucho trabajo y a veces se encontró sola, pero sentía que había crecido por dentro y que se había convertido en una persona mayor. Se sentía libre y tenía varios amigos con los que compartir intereses.El proceso de separación de su amiga se produjo a la par que Elsa empezó a enfrentarse a su madre, con la que mantenía una relación de excesiva dependencia.Esta relación estaba fomentada por un padre que, inseguro y ausente, no le daba a su hija un punto de apoyo que le sirviera para salir de la exclusividad materna.Elsa encontró en Ana alguien con quien compartir secretos y en la que apoyarse para pensar que salía del circulo familiar. No era cierto.Ana, que envidiaba a Elsa, pasaba mucho tiempo en casa de su amiga y sus padres la consideraban de la familia.Elsa no se sentía bien después de hablar con Ana, porque ésta le decía constantemente lo que tenía que hacer. La trataba como si fuera una niña.Elsa había transferido a su relación con Ana la forma que tenía de relacionarse con su madre. La rivalidad y la envidia estaban negadas en ambas, y sólo cuando Elsa se dio cuenta del rencor que le producía el sometimiento a su madre, fue capaz de romper.Este año había planeado celebrar el año nuevo fuera de la ciudad. Sentía que estrenaba algo dentro de sí misma, quizá una libertad que antes no podía sentir.Lamentaba haberse alejado de Ana, pero era necesario, sobre todo, porque ésta no estaba dispuesta a reconocer la rivalidad que había entre ambas.Una amistad perdura si las dos partes están dispuestas a ser tolerantes con los fallos propios y con los del amigo.Normas para alimentar la amistad* Aprende a escuchar: lo primero que se busca en un amigo es un buen interlocutor, es decir, alguien que respete nuestras opiniones.* Ten cuidado de no herir: hay que tener en cuenta los sentimientos del amigo y pedirle disculpas cuando sin querer se le minusvalora.* Demuestra a los amigos el afecto que sientes por ellos: con frecuencia se cree equivocadamente que es algo innecesario.* Comunícales lo que te ha molestado para aclarar una mala situación y acepta la posibilidad de que se trate de un malentendido.Isabel Menéndez