Dificultad para afrontar problemas

Dificultad para afrontar problemas

Dificultad para afrontar problemas

Quizá conozcas a alguien que, durante mucho tiempo, no se ha enterado de que su marido le era infiel. O a unos padres que no se dan cuenta de las dificultades de su hijo, porque en casa no da problemas. Hay personas que parecen no enterarse de lo que les ocurre a quienes tienen a su lado. Cuando lo hacen, se ven tan afectadas que no pueden entender por qué las engañaron durante tanto tiempo. Un accidente o la información que alguien les da les descubre lo que no querían ver. Sucede con frecuencia, porque las relaciones sentimentales y los vínculos afectivos son los que más conflictos nos producen.Hay personas que no pueden resolverlos y se defienden haciéndose los sordos y los ciegos. Pero cuando estallan se sienten víctimas: la información de la que no querían enterarse asalta su psiquismo y provoca un efecto traumático. En el mejor de los casos, tras el primer estupor, se preguntan cómo es posible que me engañara durante tanto tiempo. Si deciden saber qué ha pasado y cómo les concierne, pueden aprender de la experiencia y de sí mismos.Alberto leía las cartas con un nudo en el estómago. No podía comprender cómo María le había engañado tanto tiempo. Había encontrado sobre la mesilla un paquete que le llamó la atención. Abrió una carta y empezó a leer. Eran de un antiguo amor de su mujer que había vuelto a su vida; se escribían desde hacía un año. Él le decía que merecía ser feliz. ¿Es que era desgraciada? ¿Por qué había dejado las cartas allí? ¿Querría separarse y no se atrevía a decírselo?Estuvo dos días observándola hasta que le dijo que lo sabía todo. Le hizo muchas preguntas, pues se sentía herido y engañado. Ella le aclaró que sólo eran amigos. Comenzó disculpándose, pero acabó irritada: ¿por qué estaba tan dolido, si sólo era una amistad? "Pero si apenas le interesa lo que hago", se decía. María se sentía invisible para su marido, que ni ahora le había preguntado por sus sentimientos. Él era de nuevo el protagonista y la víctima, porque, en realidad, Alberto no registraba lo que pasaba. Ella, de forma inconsciente, había dejado las cartas a la vista para que se enterara de que aún gustaba a los hombres. María deseaba que Alberto se interesara por ella, pero su narcisismo sólo le permitía pensar en él. Desde que había tenido un hijo, dejó de cuidarla. Las conflictivas relaciones que él tenía con su madre están relacionadas con este alejamiento.La tendencia a negar sensaciones y hechos que no gustan es un mecanismo de defensa para evitar un conflicto interno que tendríamos que resolver y al que no queremos enfrentarnos. El "yo" crea un muro defensivo entre los impulsos que vienen de dentro y que censura, y los indicios que vienen de fuera y que se niega a registrar. Una mujer que sufre de frigidez puede no registrar la infidelidad de su pareja porque ello la haría sufrir doblemente. Unos padres pueden negar las dificultades de un hijo porque sienten que ellos están en cuestión y se culpan. Quienes durante mucho tiempo permanecen ciegos y sordos a los problemas que les rodean se han puesto una coraza para negar lo que les sucede a sí mismos y a los otros.