Estabilidad emocional

Estabilidad emocional

Estabilidad emocional

Toda persona precisa de cierta estabilidad para mantener un estado de bienestar. Esa estabilidad proviene no sólo de factores externos como el económico, laboral o de desarrollo personal, sino también de otros como el estado físico, psíquico y emocional, en el que se incluyen las relaciones sociales y otras más personales que se generan dentro de un vínculo familiar. Junto a ello, la estabilidad psicológica resulta fundamental a la hora de afrontar también esas dificultades. Esa estabilidad proviene de un desarrollo correcto y equilibrado, y de una situación personal también estable. Son muchos los factores que influyen en la presencia de una adecuada estabilidad psicológica, como los derivados de un alto grado de motivación personal o de una capacidad importante para el establecimiento de resortes o mecanismos de compensación cuando esa estabilidad corre peligro.Las relaciones personales pueden ser una fuente de estabilidad, no sólo en el ámbito más cercano, como el propio núcleo familiar, sino también en el entorno de las verdaderas amistades. De la misma forma, unas relaciones personales muy deterioradas, a veces provocadas por un determinado estilo de vida centrado excesivamente en el desarrollo personal, suponen el origen de tensiones o dificultades.Los aspectos relacionados con el ámbito laboral también influyen. Cuando el trabajo ofrece un nivel elevado de satisfacción tiene una influencia muy positiva sobre la persona. Esa satisfacción proviene no sólo de la remuneración económica, sino también de las relaciones dentro del trabajo y de la forma en que se pueden afrontar esas obligaciones. La resistencia para hacer frente a las dificultades radica en la capacidad de asumirlas y convertirlas en retos a superar, así como en la posibilidad de encontrar apoyos no sólo en la propia persona sino también en su entorno.Enfermedades crónicasLa presencia de una enfermedad crónica supone una limitación y una menor capacidad de resistencia a la hora de hacer frente a las dificultades. Aun así, se da la circunstancia de que aquellas personas que arrastran problemas de salud graves son capaces también de mostrar un afán y capacidad de superación enormes, sobre todo cuando encuentran otros refuerzos positivos en ellos mismos o en su entorno. El organismo reacciona frente a cualquier situación de estrés o tensión. Es normal que haya una respuesta que en principio permite al organismo responder con mayor eficacia. Se trata de respuestas inmediatas y a corto plazo en las que los sistemas nervioso y neuroendocrino activan los mecanismos necesarios.