Fantasía como afrodisíaco

Fantasía como afrodisíaco

Fantasía como afrodisíaco

Las fantasías son algo habitual, tanto en hombres como en mujeres. Sirven para aderezar la vida, pero también son indicadores de lo que nos falta, de aquello que tenemos, de nuestros miedos o, simplemente, de lo que anhelamos.A través de la imaginación vivimos historias inolvidables, vencemos la timidez, exploramos el cuerpo del otro, luchamos con nuestro jefe o hacemos viajes turísticos. Todo ello sin peligros, sin dejarnos la autoestima por el camino y sin temor al ridículo. Somos los directores de nuestra propia película, los guionistas y los coreógrafos, pero aun así nos sigue dando miedo. Hay algunas historias que al hacerse realidad pierden su interés, su belleza y su razón de ser. Pero hasta la fantasía más estrafalaria tiene un significado.Algunas parejas deciden compartirlas e incluso llevarlas a cabo en sus juegos amorosos. Para otras personas, sin embargo, compartirlas supone desvelar lo más íntimo, y sólo con pensarlo se sienten mal. Lo más indicado es utilizar siempre el sentido común. Nadie mejor que tú conoce a tu pareja y sabe si desea o no enterarse de tus pensamientos más secretos. Ten en cuenta que a veces conocer las fantasías del otro puede asustar y extrañar, más que estimular.Nosotras y ellosLas fantasías de los hombres acostumbran a ser más explícitas que las de las mujeres. A ellos les gusta ir al grano, mientras que las mujeres prefieren los rodeos y las fantasías más románticas. En nuestros sueños, suelen aparecer primero las emociones y al final el sexo. Es como si nosotras necesitásemos más el decorado y ellos prefirieran ir directos a la trama.Pero los sueños y fantasías de todos expresan siempre deseos. Algunos hombres siguen siendo educados para encontrar la seguridad en si mismos y muchas mujeres buscan todavía la seguridad fuera de ellas. Pero unos y otros anhelan lo mismo: amor, seguridad y placer.Las fantasías de hombres y mujeres son muchas veces comunes. Entre las más frecuentes se encuentran éstas:* Cosas que les gustaría hacer con su pareja, pero no hacen.* Encuentros sexuales con alguien que no es su pareja. * Relaciones con personas del mismo sexo. * Probar otras técnicas sexuales.* Juegos de humillación, que se relacionan con lo prohibido.Por María Jesús Mañes

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