Hablemos de sentimientos masculinos

Hablemos de sentimientos masculinos

Hablemos de sentimientos masculinos

Huyen del compromiso, exigen que les cuiden y se niegan a portarse como adultos. Para ellos, la madurez es algo cargado de responsabilidades aburridas; por eso son incapaces de vivirla de forma gratificante. Tras esta actitud hay un serio problema psicológico.Enrique no quiere crecer. Cuando era joven, usaba a las mujeres como objetos consumibles, que convenía renovar cada cierto tiempo. Su fecha de caducidad coincidía con el momento en el que ellas hablaban de compromiso.Finalmente, se enamoró y se casó. Entonces comenzaron sus problemas, pero también su solución. La convivencia se hizo insoportable cuando hablaron de tener hijos. Él dijo que no; ella decidió separarse a menos que cambiara de idea. Enrique comenzó a sufrir, cayó en una depresión y, cuando estaba a punto de perder su trabajo y a su mujer, acudió a una psicoterapia.Allí comprendió que la atadura inconsciente que le mantenía sujeto a su madre se filtraba en muchas de sus actitudes. Era muy demandante: pedía y pedía, sobre todo a su mujer. Su madre fue una mujer con poca capacidad materna que, sin embargo, tuvo cinco hijos. Él, el menor, fue cuidado sobre todo por sus hermanas mayores. Su padre tampoco funcionó como tal: trabajaba de la mañana a la noche, huyendo así de las responsabilidades familiares.El hermano que iba antes que él murió ahogado, lo que sumió a la madre en una melancolía que Enrique intentó curar siendo lo más bueno posible. El dolor la había dejado demasiado herida para cuidar de él y, en cierta medida, Enrique había tratado de suplir a su hermano en su corazón: intentó mantenerse niño para no abandonarla nunca.Pero con esta actitud existía también un reproche hacia ella que nunca pudo expresar: pensaba que a él nunca le había querido tanto como a su hermano. En realidad, ella no pudo ser protectora con ninguno de sus hijos porque tenía serios problemas psicológicos.Según el psicólogo Dan Kiley, el síndrome de Peter Pan es el conjunto de dificultades psicológicas que conduce a un hombre a comportarse como un niño. Quienes lo padecen no pueden comportarse como adultos responsables, sobre todo en las relaciones amorosas.Su compañera¿Qué tipo de pareja busca un hombre "Peter Pan"? Es probable que busque a la mujer "Wendy", caracterizada por actuar como madre de su cónyugue.Rol maternalLas mujeres se convierten en imprescindibles para ellos, pues los cuidan como si fueran niños. Sin embargo, niegan que su pareja sea infantil y siempre tratan de disculparle. Este tipo de mujer tiene dificultades para controlar algunos aspectos de su vida, por lo que se dedica a controlar la de su pareja, encarnando el rol materno. Es una forma de aliviar el miedo a enfrentarse a algunos de sus deseos y a asumir su papel de mujer con un hombre. En este caso los dos se acomodarán a una relación donde ambos esconden sus dificultades para hacerse cargo de los conflictos amorosos.Evitar las frustracionesLa mujer que se niega a ser "Wendy" es la que puede conducir a un hombre con estas características a superar sus dificultades y sacarle de un estado infantil que sólo le traerá frustraciones a largo plazo. Si él hace conscientes sus dificultades y desea enfrentarlas, una psicoterapia le ayudará a conocer los motivos que le mantienen atado a la infancia.