La importancia de la comunicación

La importancia de la comunicación

La importancia de la comunicación

Mantén la calma. Si no estás dispuesto a oír lo que el otro tiene que decir, estás cerrándote la posibilidad de valorar sus puntos de vista y de poder expresar lo que piensas respecto a ellos.Destierra la crítica sistemática. Hay personas que toman por costumbre el machacar verbalmente al compañero. Lo acribillan con frases descalificadoras a la primera oportunidad.Lo más dañino de la crítica constante es que es una manera de atacar generalizada y censurable. No es lo mismo decir "eres un egoísta, nunca me haces caso" que "me gustaría que me escucharas".No muestres desprecio. Hay mil maneras de mostrar los pensamientos negativos acerca de la pareja: a través de la ironía, las bromas, las frases hirientes… Detrás del desprecio está la intención de hacer daño y abusar psicológicamente del otro.No te cierres en banda. Los que practican habitualmente esta actitud de "no sabe, no contesta" simplemente paralizan la comunicación. Con el tiempo, la posibilidad de diálogo queda obstruida.Claves para reforzar la relaciónIndependencia. Resérvate un espacio para ti sólo, un tiempo para dedicarlo a tus "hobbies"; mantén las amistades que tenías antes del matrimonio. La pareja necesita "airearse" de vez en cuando, y la libertad es algo a lo que nunca se debe renunciar.Sentido del humor. Una sonrisa, una broma o una risa franca y directa son los mejores aliados para desdramatizar una situación de angustia. Reírse juntos y a menudo es garantía de una unión feliz y duradera.Sé tú mismo en la cama. En la relación sexual no deben tener cabida las inhibiciones. Para que la llama se mantenga viva, hay que abandonarse al juego. Mientras hay amor, todo vale.Compartir. Tener proyectos en común, compartir aficiones e intereses es una de las mejores maneras de reforzar la relación de pareja y de sentir al otro como tu mejor amigo. Dedica tiempo para conversar, pasear o hacer escapadas juntos.Respetar las diferencias. Acepta a tu compañero/a tal y como es. Nadie cambia a nadie. Una pareja es realmente madura cuando se da cuenta de que la relación hay que trabajarla a dúo día a día, potenciando lo que une y evitando lo que separa. Mantener el amor es mucho más difícil que encontrarlo.