Problemas sexuales

Problemas sexuales

Problemas sexuales

Inapetencia, estrés, eyaculación precoz, impotencia… Son algunos de los ejemplos más frecuentes de disfunciones o problemas sexuales. Cuando llega el momento, lo importante es no alarmarse y pedir ayuda.

PRINCIPALES PROBLEMAS SEXUALES

– Deseo Sexual Hipoactivo: Inhibición de apetencia sexual que dura en el tiempo.

– Disfunción Eréctil : Incapacidad para obtener o mantener la erección durante el tiempo necesario.

– Trastorno de la excitación en la mujer: Incapacidad para obtener o mantener la respuesta de lubricación.

– Eyaculación Precoz: Falta de control voluntario de la eyaculación.

– Eyaculación Retardada: Retraso en la respuesta de eyaculación.

– Anorgasmia: Incapacidad de llegar a la fase de orgasmo, tras la fase de excitación.

– Dispareunia: Dolor en los genitales durante o inmediatamente después de la actividad sexual.

– Vaginismo: Contracción involuntaria de los músculos de la vagina que impide o dificulta la penetración.

– Aversión sexual: Miedo irracional a la actividad sexual.

LAS SOLUCIONES
Está claro que para poder solucionar el problema es hablar acerca del mismo. La pareja debe mantener buena comunicación con respecto a temas sexuales. Quizá con la ayuda de la otra persona puedan solucionarse pequeños problemas de compenetración.
Si tras haber intentado dar una solución doméstica el problema persiste se puede plantear la posibilidad de acusir a un especialista. Un psicólogo que pueda detectar donde esta el problema y capaz de plantear una terapia para intentar solucionarlo.

Antes de comenzar una terapia psicológica, se ha de descartar cualquier posible causa fisiológica. Para ello deberá acudirse al especialista para que realice un chequeo relacionado con el motivo de consulta.

Toda disfunción sexual es susceptible de tratamiento. A las sesiones terapeúticas han de acudir ambos miembros de la pareja, ya que la disfunción sexual se da en el ámbito de la relación, aunque sea uno el que presente el síntoma. Dependiendo de qué disfunción se trate y de su etiología sí puede hacerse un abordaje individualizado en las primeras entrevistas.

Es muy probable que antes de acudir a un especialista hayamos intentado todo para poner fin al problema, sin obtener los resultados esperados, máxime cuando el hecho de plantearnos acudir a terapia para hablar de “estos temas” es una decisión incómoda. Esto hace que se tome esta decisisón cuando la relación ya se torna insoportable, lo que empeora el problema inicial.

El tratamiento está dirigido a ofrecer información, a disminuir la ansiedad generada por la disfunción, y de esta manera llegar a completar el ciclo de respuesta sexual, así como a potenciar y enriquecer la vida afectiva de la pareja.

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