Vaginismo

Vaginismo

Vaginismo

El vaginismo es una forma de disfunción sexual que se caracteriza por la contracción involuntaria de los músculos perivaginales. Se trata de un problema que no depende de la voluntad de la mujer, sino que se trata de un acto reflejo. Es más, las mujeres que padecen esta dolencia, suelen ser mujeres totalmente deseantes y orgásmicas que no pueden controlar su rechazo muscular a la penetración, ya sea por el pene, un dedo o un simple tampón.Las causas del vaginismo pueden ser de origen orgánico o psicológico. Así, la existencia de una cicatriz en la entrada de la vagina como consecuencia de un aborto, violación etc, o una insuficiencia hormonal, o una infección causada por una enfermedad de transmisión sexual son algunas de las causas que producen vaginismo.Las causas psicológicas, tienen como punto en común el temor, el miedo, que hace que la contracción muscular se adelante a la penetración. Las principales causas psicológicas son: el sentimiento de culpabilidad que algunas mujeres experimentan al sentir placer, sobre todo aquellas que fueron educadas por tabúes religiosos, el disgusto por el sexo como consecuencia de una experiencia traumática o la frustración que supone el fracaso reiterado de las primeras experiencias sexuales.Soluciones al problemaLa solución al problema del vaginismo empieza por la información, ya que muchas mujeres han sido educadas de tal manera que desconocen su propia anatomía sexual. Es conveniente que la mujer observe sus propios genitales con la ayuda de un espejo e incluso que se decida a explorarlos, al igual que se aconseja que ésta, juguetee con el pene de su compañero, pues es la mejor manera de que la mujer tome conciencia de que los genitales de ambos se adaptaran perfectamente.Toda mujer debería saber que cuando se halla excitada y por consiguiente, su vagina bien lubricada, ésta se adaptará perfectamente al tamaño del pene; además, la vagina es un músculo que no tiene terminaciones nerviosas que puedan producir dolor.Una psicoterapia puede ser un complemento útil para la terapia comportamental pero en la mayoría de los casos la psicoterapia sola no puede resolver el problema. Los tratamientos más útiles se centran en el descubrimiento por parte de la mujer, de su anatomía y de su fisiología, sobre un descondicionamiento de su miedo a la penetración y sobre un trabajo concerniente a los músculos que envuelven la vagina. Estos ejercicios con dificultades progresivas le permitirán etapa por etapa y a su ritmo olvidarse del miedo a la penetración hasta llegar a ella sin dolor. En el caso de mujeres con pareja, es importante que el compañero de ésta participe en las terapias.