Vasectomía

Vasectomía

Vasectomía

La vasectomía es una técnica de esterilización para evitar nuevos embarazos mucho menos compleja que la ligadura de trompas, un método anticonceptivo que consiste en cortar el conducto que lleva los espermatozoides al semen.En la actualidad, Entre 70.000 y 100.000 españoles se someten a ella cada año con una eficacia del 99%, tanto es así que se ha convertido en la técnica quirúrgica urológica que más se practica en España, según la Asociación Española de Urología.El perfil del varón que solicita una vasectomía es el de un hombre de 35 años, casado y con dos hijos. El coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología, Ander Astobieta, asegura que la demanda de vasectomías ha aumentado en los últimos años más que la de ligaduras de trompas. Según su parecer, el incremento se debe a que es una intervención que se realiza “con anestesia local, dura poco tiempo y la recuperación suele ser rápida”, así como a una evolución de las razones culturales y sociales, que denotan un reparto de responsabilidad en el control de la natalidad que hasta hace muy poco recaía únicamente sobre la mujer.Pese al elevado índice de efectividad, la esterilidad no se alcanza de manera inmediata; el varón puede fecundar en los tres meses siguientes a la vasectomía.¿Reversible?Normalmente, tras haber sido padres de uno o dos hijos, aquellas parejas que mantienen una relación muy estable y están convencidas de que no quieren tener más descendencia optan por una intervención anticonceptiva irreversible.Llegados a este punto, lo habitual es que uno de los dos miembros de la pareja asuma someterse a tratamiento. Los urólogos aseguran que las consultas sobre la técnica de esterilización que impide a los hombres tener más hijos han aumentado en los últimos años de forma considerable. Porque, aunque hay otras, son tres las posibilidades más comunes que se brindan: la vasectomía para ellos y, para ellas, la laparoscopia en la ligadura de trompas, o la colocación, sin intervención quirúrgica, de dos pequeños anillos de titanio que obstruyen las trompas de falopio.El paso más fácil es optar por la vasectomía, porque su operación es mucho más sencilla, sin apenas complicaciones y sólo requiere anestesia local. De hecho, el alta es prácticamente inmediata y permite recuperar la rutina diaria con gran celeridad.Es similar sin embargo el perfil de mujeres y de hombres que optan por la esterilización. Acostumbran a tener más de 35 años pero no suelen sobrepasar los 42 años. Asimismo, se caracterizan por tener una educación occidental.Los doctores aseguran que se trata de un método menos complejo que una ligadura de trompas en la mujer, que a su vez evita a muchas féminas pasar por el quirófano. Igualmente, señalan que con el tiempo, entre el 2% y el 4% de los hombres vasectomizados cambia de opinión y decide tener familia. La vasectomía no es reversible, aunque la operación para revertirla logra la fecundación en seis de cada diez intervenidos.Según los datos que manejan los especialistas, no todos los hombres que solicitan la reversión la logran; las probabilidades de que vuelvan a ser fértiles efectivamente llegan al 60%, aunque existen dificultades para encontrar facultativos que practiquen esta intervención microscópica.La operación consiste en empalmar y coser los dos trocitos de un pequeño conducto. Se requiere aplicar anestesia general y la operación dura unas tres horas. Seis de cada diez hombres que la solicitan logra fecundar a su pareja con un embarazo normal y cuatro de cada diez lo hacen con reproducción asistida.Píldora para hombresTambién es verdad que las investigaciones para la obtener una píldora anticonceptiva masculina se encuentran muy avanzadas, pero no se conseguirán buenos resultados antes de cinco años.Científicos australianos dicen haber desarrollado un anticonceptivo masculino efectivo al cien por cien y sin efectos secundarios. Es un tratamiento hormonal, una combinación de testosterona y progestina -una hormona usada en la píldora femenina- que consiste en un implante y en una inyección trimestral. Las dosis correctas de ambas hormonas hacen desparecer temporalmente a los espermatozoides, pero no el deseo sexual.Hasta ahora se había observado que los preparados analizados por el momento provocan pérdida del deseo sexual y, además, cierta imposibilidad de controlar al cien por cien la producción de espermatozoides.Este proyecto esperanzador está siendo desarrollado por laboratorios potentes en el campo de la contracepción. Su iniciativa se basa en la combinación de una hormona femenina llamada progestágeno con otra masculina, que es la testosterona. La primera reducirá la presencia de espermatozoides, mientras la segunda se ocupará de contrarrestar la pérdida de deseo que genera la hormona femenina.Los especialistas recuerdan, por otro lado, que los únicos métodos que disponen los varones -los preservativos y la vasectomía- tampoco están libres de inconvenientes. El condón interrumpe el acto sexual y altera las relaciones sexuales de la pareja. La cirugía, por su parte, no es todavía fácilmente reversible.Por lo que parece, la consecución de un anticonceptivo para hombres no será tarea fácil. Si se trata de un preparado, no deberá interferir en la libido; ni tener efectos secundarios tanto en el varón como en su futura descendencia.Si la opción es la esterilización, ésta debe ser consecuencia de una decisión largamente meditada, además de acordada por los dos miembros de la pareja. Los médicos se refieren a ella cuando hablan con el paciente como la anticoncepción definitiva. Y lo es, aunque sólo en parte.Uso de anticonceptivosEl porcentaje de mujeres que usan anticonceptivos en España ha aumentado un 45% en los últimos años, según la encuesta Schering realizada a más de dos mil mujeres. Los anovulatorios y el preservativo son los más utilizados. La “píldora” es elegida por el 18%, frente al 14% de hace seis años. En cuanto a los condones, también ha aumentado su uso, ya que el 31% de las españolas de 15 a 49 años opta por este método. Sin embargo, España está aún muy lejos de alcanzar las cifras de Francia o los países nórdicos. De hecho, es uno de los países de la UE con mayor número de embarazos no deseados y abortos entre adolescentes. Alrededor de 800.000 mujeres continúan sin tomar medidas adecuadas para evitar un embarazo no deseado.