Asómate a las casas de artistas más bonitas del mundo

Seguramente al ver la obra de un artista te has preguntado hasta dónde lo inspirará su arte, y en qué otros aspectos de su vida se verá reflejada la sensibilidad por la estética que pueda tener. Pues bien, si deseas sumergirte en su mundo y adentrarte en su modo de vida, te invitamos a que te asomes a las casas más bonitas de nuestros artistas favoritos.

Frida Kahlo (Mexico)

La Casa Azul perteneció a la familia Kahlo desde 1904, pero fue 4 años después de la muerte de la pintora, en 1958, que fue convertida en museo. Lo que hace tan particular este museo es que fue la casa donde nació, vivió y murió Frida. Entrar es transportarte inmediatamente a su universo, en donde hay algunas de sus más famosas obras como Viva la Vida, diarios, vestidos y hasta sus cenizas, convirtiendo esta residencia en una de las casas – museos más significativas del mundo.

Salvador Dalí (España)

La actual Casa-museo de Portlligat fue la única casa estable de Salvador Dalí; el lugar donde vivió y trabajó habitualmente hasta que, en 1982, con la muerte de Gala, fijó su residencia en otra de sus casas, el Castillo de Púbol. Atraído por el paisaje, la luz y el aislamiento del lugar, Dalí se instaló en una pequeña barraca de pescadores situada en Portlligat. A partir de esta construcción inicial fue creando poco a poco, a lo largo de cuarenta años, su casa, que, según su propia definición, era “Como una verdadera estructura biológica. A cada nuevo impulso de nuestra vida le correspondía una nueva célula, una habitación.” 

Claude Monet (Francia)

Monet pasó 43 años en esta residencia, donde murió en 1926, viviendo feliz con su esposa Alice Hoschedé y sus 8 hijos. Cada cuarto es un universo diferente, protagonizado por un color y un encanto en particular.

Pollock-Krasner  (Nueva York)

En 1945 Pollock se casó con Lee Krasner y se mudaron a Long Island, compraron una pequeña casa con un gran terreno donde vivieron hasta la muerte de Krasner en 1984. Actualmente puedes ir a visitar la casa donde todo sigue intacto, incluyendo la colección de vinilos de jazz de Pollock, su librería personal y algunas obras originales.