Centro de Oporto

Centro de Oporto

Centro de Oporto

Hoy en día, Oporto es la segunda ciudad de Portugal en cuanto a número de habitantes. Se dice de ella que es la villa de las contradicciones, con un aspecto severo que puede tornar en muy alegre. Su centenaria historia, es una de las poblaciones más antiguas de Europa, se respira en el casco antiguo de la ciudad donde pueden encontrarse edificaciones de todos los estilos.Además de todo el arte y la cultura que se respira en la ciudad hay lugares con mucho encanto como el Café Majestic o la librería Lello & Irmao, en la calle Carmelitas 14, que para muchos es considerada la más hermosa del mundo. Su fachada, de estilo neogótico, esconde un interior cubierto de maderas nobles labradas y una espectacular escalera de caracol.Del período medieval, la ciudad conserva imponentes edificios que han conseguido resistir al paso del tiempo y a los numerosos cambios de la ciudad. La Sé Catedral fue construida en el siglo XII en estilo románico y en ella se reflejan las influencias de la región francesa de Limousin y de la escuela de Coimbra, aunque la sacristía, el claustro, la capilla de Joâo Gordo pertenecen al período gótico. En la pared exterior de la torre norte destaca un bajo relieve que representa una embarcación, fiel reflejo de la importancia que tuvo aquella actividad en el siglo XIV.También en la Edad Media se construyó la Iglesia de San Francisco, siendo el resultado de la influencia de las Órdenes Mendicantes en la ciudad. Su edificación se llevó a cabo en la primera mitad del siglo XIII. Esta iglesia, de tres naves, fue el lugar elegido por algunas de las familias más importantes de la ciudad para su eterno descanso.Oporto cuenta con dos murallas. La primitiva circundaba el Morro da Sé y pudo ser edificada durante la romanización, aunque fue reconstruida en el siglo XII, pero en la actualidad sólo se conservan pequeños retazos. La segunda es conocida con el nombre de muralla fernandina y su construcción abarcó cuarenta años.Entre la arquitectura civil destaca el Palacio de San Joâo Novo. El maestro Antonio Pereira fue el encargado de realizar esta obra para Pedro da Costa Lima, hidalgo de la Casa Real. Del conjunto del edificio merece la pena contemplar la fachada principal y la escalinata del interior.