Isla Mauricio y el golf

Isla Mauricio y el golf

Isla Mauricio y el golf

En el golf, el ?par? de un hoyo es la cantidad de golpes que un jugador experto debe dar para meter la bola en el agujero. Estar 4 bajo par, por ejemplo, significa lograrlo con 4 golpes menos. Sabido esto ?que me perdonen los expertos? es fácil entender el título de este reportaje. En el mundo del turismo, Mauricio es una isla con un bajo par muy elevado. Su éxito es rotundo con muy pocos, pero certeros, golpes. Con un paisaje que combina la vegetación africana, la tierra rojiza australiana, el mar turquesa caribeño y los ?mandires? (templos) de la India; con un clima delicioso; con un paisanaje tan variado como agradable; con una alta calidad de vida; con un bajo nivel de delincuencia… Sabido es que el golf, más allá del deporte, es una industria turística e inmobiliaria que genera más de 2.300 millones de euros anuales en todo el mundo. y que es practicado a diversos niveles por 80 millones de golfistas, todos ellos turistas potenciales.Mark Twain dijo que el golf podía ser «un hermoso paseo si no lo echara a perder una pelotita blanca». El incisivo escritor norteamericano visitó en 1896 Isla Mauricio, momento que aprovechó para lanzar otra de sus frases lapidarias: «Dios creó primero Mauricio y después el Cielo». ¿Qué diría hoy de los fantásticos campos de golf mauricianos?Fueron los británicos quienes llevaron este juego a la isla en 1902. En los últimos diez años ha tenido un gran desarrollo, fenómeno que no ha hecho más que empezar. Los mejores diseñadores han dejado en Mauricio algunas de sus obras más singulares, como Bernard Langer, artífice del campo del hotel Le Touessrok (www.sunresortshotels.com) que ocupa toda una islita, la Ile aux Cerfs.En sus 1.865 kilómetros cuadrados ?algo menor que Tenerife? Isla Mauricio despliega una docena de campos de 18 hoyos y muchos más de 9 hoyos, la mayoría situados junto a hoteles de lujo. Su situación geográfica equidistante de Europa y Asia hace posible que se celebren aquí muchos campeonatos internacionales. Y según Scotte Edkins, director de la empresa sudafricana Greenside Golf Travel, practicar el golf en Mauricio resulta dos veces más barato que en Tailandia o Argentina y tres o cuatro más que en Dubai o Irlanda.A falta de estadísticas concretas, cabe suponer que de los 11.000 españoles que visitan cada año Isla Mauricio, un porcentaje significativo frecuenta sus campos de golf. Así sucede al menos en uno de ellos, el Tamarina Golf Estate, el último 18 hoyos, inaugurado en noviembre de 2006. Situado en la costa oeste, entre el mar y la montaña, toma su nombre de la cercana bahía Tamarin y esta, a su vez, de los árboles de tamarindo, abundantes en la zona. Diseñado por Rodney Wright, arquitecto norteamericano afincado en Singapur, ocupa una extensión de 43 hectáreas y sus 18 hoyos, con cinco salidas diferentes cada uno, tienen un par 72. Según el propio Wright, su intención al proyectar Tamarina fue la de fundir la naturaleza salvaje que ya tenía el paisaje con un trazado sofisticado, pero integrado, como lo había hecho en el Mana Lani de Hawai o en el Lemuria de Seychelles.